lunes, 17 de febrero de 2014

PUENTE PIEDRA / CIERRE TEMPORADA

Paco Perlaza y Mondoñedo la llave


Jorge Arturo Díaz Reyes, Subachoque, Colombia, II 16 2014

Foto. Jorge Arturo Díaz Reyes

El oficio del caleño frente a dos bravos le da el triunfo en la corrida final. Ricardo Rivera y Juan del Álamo malogran con la espada faenas de contenido, Bravura y nobleza en los mondoñedo.

Otra vez, los Contreras de Don Fermín cierran con honor la temporada nacional, y otra vez en la pequeña plaza de Puente Piedra. Un encierro sin la imponencia de sus grandes tardes, pero serio y sobre todo bravo y noble, de juego variado y emotivo. Partieron plaza, remataron en burladeros, fueron a los petos por abajo y empujaron. Tres defeccionaron, el segundo a menos, el sexto a más, y el quinto de salida muy fiera se ahogó pronto al parecer por un pelea de todo el día dentro del cajón (la plaza no tiene corrales), pero ninguno fue manso. El primero, gran toro, ovacionado. El castaño segundo aplaudido de salida, recibió vuelta al ruedo. El cuarto salvó la vida tras larga y clasuda entrega. Exigieron, los lidiaron como pudieron, y no los mataron bien, pero enaltecieron la divisa y la corrida.

Paco Perlaza, no logró unanimidad pero rondó el pleno, supongo que de haber colocado bien su primera estocada, que fue delantera, vertical y tarda, el palco no le hubiese dado tres sino las cuatro orejas, por encima del purismo que incordió toda la tarde. Abrió lanceando sin parar, y mostró desilusión tras la dura vara de Torres y el trabajado segundo tercio, pero desde los primeros doblones las bravías, nobles, acompasadas embestidas le cambiaron el ánimo, y ya en los medios el toreo en redondo prendió una fiesta que algunos quisieron más larga.

Cuarto le salió Tocayito, negro, largo, de ancha cuna, que atacó por derecho de principio a fin, pronto, codicioso, acompasado y repetidor, a las cinco verónicas y media, la buena vara de Torres, los apremiados banderilleros y las tandas diestras y siniestras que se prolongaron sin desmayo. A la hora suprema estaba entero y pidiendo guerra, la mayoría votó por la vida y la minoría por la muerte. Paco le mostró más, por arriba y por abajo, en línea, y en círculo, había que tomar una decisión y Usía se inclinó por los más, flameando el pañuelo del perdón. Protestas, las dos simbólicas y opiniones encontradas.

Ricardo Rivera, torea como es, imprevisible, diferente, bipolar. Ensimismado, alterna sin transición luces y sombras. Con el segundo sin mostrar su capote, ligó una faena izquierdista de no mucho embroque pero sí compuesta, templada y plantada, la mejor, entre otras cosas por la prestancia emocionante del bravo. Y a la hora de cobrar, la otra cara; huyendo, pinchazo, metisaca horroroso, fierrazo chalequero y el aviso, que le dejaron mirando inexpresivo la vuelta al ruedo del arrastre. El quinto salió como una tromba y remató durísimo dos veces, antes de pararse, ahogado con la lengua fuera. La excesiva porfía fue inútil el animal quería y no podía, el torero también y luego, otra vez hurtando el bulto, pinchazo y espada delantera tirada. Lo dicho.

Juan del Álamo, tuvo en el tercero que tumbó a Cayetano, y lució a Santana y Prieto haciéndolos saludar, una promesa de triunfo. Pero mostró respeto, puso tierra de por medio y dejó pasar sin compromiso tanda tras tanda, los mejores momentos del bello y bajo chorreado, que terminó yendo a menos y muriendo mal de cuatro pinchazos, un bajonazo, dos descabellos y un aviso.

El sexto, el de menos cuajo, fue todo lo contrario. Parado, incierto en los dos tercios iniciales, se escupió del peto, coceó, esperó en banderillas y auguró lo peor pero cuando el salmantino se dobló muy majo con él, fue una fiesta de bravura. Los dos, el uno atacando con fiereza y lealtad y el otro en jurisdicción, arriñonado y veraz. Intensa faena derechista pero meritoria que puso la placita en estado de conmoción gritona y chupacobre, hasta la estocada tendida, ineficaz, los cinco golpes fallidos de cruceta y el aviso.

Así terminó la temporada grande colombiana, Paco a hombros y Mondoñedo refrendando sus blasones, echaron llave y se la llevaron.

FICHA DEL FESTEJO
Domingo 16 de febrero 2014. Plaza de Puente Piedra. Lluvia bajo techo. Algo más de tres cuartos de entrada. Seis toros de Mondoñedo bien presentados, encastados y de juego dispar 1o aplaudido, 2o vuelta al ruedo, 4o indultado: "Tocayito" # 235 de 482 kilos, negro cornidelantero, silenciados los otros tres.
Paco Perlaza, oreja y dos orejas simbólicas.
Ricardo Rivera, silencio tras avisoy silencio.
Juan del Álamo, silencio tras aviso y palmas tras aviso.

Incidencias: Saludaron Ricardo Santana y Marcos Prieto tras patear al 3o. Al finalizar la corrida Paco Perlaza salió en hombros.

sábado, 15 de febrero de 2014

MEDELLÍN / 8a DE ABONO

Triunfo de Castella , toro vivo a Morante

Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellīn, Colombia, II 15 2014

Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes
El fracés, emotivo y embrocado, se robó la tarde. Morante la pintó de claroscuros dejando ir un toro vivo, y Santiago Goméz recibió alternativa discreta. Pitados todos los de Ernesto Gutiérrez

Los toros manizaleños, exigidos para este cartel, negros, cornivueltos, diversos de presencia y romana, bajos de raza, fueron a menos y no gustaron al público. Pero siguieron las telas, con poca convicción y constancia es cierto, pero las siguieron, cuando se las pusieron donde había que ponerlas. De haber sido mejor lidiados, de no haber sido muertos de tan mala manera (se oyeron seis avisos), quizá sus culpas no hubiesen sido tantas para el público, que, torerista, por momentos les cargó pecados ajenos. Pese a su disparidad, han sido uno de los conjuntos mejor presentados por este hierro acá, pero de casta poca, poca.

Sebastián Castella, juega de local en esta plaza. La parcialidad es evidente, pero la verdad sea dicha hoy la justificó toda construyendo dos faenas multitudinarias a toros que no fueron mejores que los de sus alternantes aunque sí de mayor tonelaje. Decisión, facilidad y desparpajo fueron sus cartas y un aditamento nuevo en él, pasión. Al tercero le toreó con más gusto de muleta, y le bordó un tanda natural de lo mejorcito de la corrida, le hubiese podido quitar pelo, pero le dio al hueso tres veces, le clavó la espada ida, y descabelló después del clarinazo.

Con Morante ya cuasi crucificado, se las vio con el más grande, que tumbó a Torres. Prolijo y vistoso de capote, ligó tres verónicas y media, en los medio, con las dos rodillas en tierra, luego, alternó miguelinas con chicuelinas y remató con tres orticinas y otra media. Pañosa en mano, se clavó en el platillo, para dos por la espalda, dos por el pecho, una derecha y uno de costado.

De allí en adelante todos los terrenos fueron suyos. Como un poste pa´llá y pa´cá, y una faena de predominio natural, desgonzada, confiada, entregada, hasta que el negro se quedó, entonces, él se le fue encima, le tragó parones y le dejó babosear los alamares. ¡Torero! coreaba la barra brava del cinco, con Darío a la cabeza. Un desarme fue ignorado, y la estocada honda cobró las dos orejas.

Morante, hizo tres cosas de relieve: Un hermoso ramillete de verónicas marca de la casa, para saludar al segundo. Una terna de chicuelinas al quinto y un cuarteto natural a este mismo. Lo demás no fue digno de su augusta firma. Un tramite desganado, unipase, y de muchas piernas al que pinchó nueve veces, saliéndose, para oír los tres infamantes avisos. Y algo parecido con el otro, aunque con un tris de mayor empeño y conjunción, para picharlo y darle un espadazo tardo que recibió nuevo recado. El saludo provocó palmas y pitos, y al irse de la plaza fue abucheado.

Santiago Gómez, tomó alternativa con “Pipero”. El uno soson y el otro raudo, mala pareja. Se notó embarullado y en una ocasión desarmado. No era falta de ganas, todo lo contrario, era exceso. Perdió los terrenos. Acompañado por el paisanaje, tiró el primer toro de su vida con una estocada baja y saludada. No mejoró su ritmo con el sexto, que corneó a su banderillero Pineda en la pantorrilla derecha. Ni de capote, ni de muleta que volvió perder una vez. Dos pinchazos, una espada completa, un aviso y un descabello cerraron en silencio la temporada en Medellín.

Poco público para semejante cartel.

FICHA DEL FESTEJO
Sábado 15 de febrero 2014. Centro de espectáculos Macarena. 8° festejo de abono. Tarde soleada bajo techo. Menos de media entrada. Seis reses de Ernesto Gutiérrez dispares de volumen y cuajo, bajos de raza, pero con fondo de nobleza. Todos pitados en el arrastre.

Morante, bronca tras tres avisos y saludo dividido tras aviso.
Castella, saludo tras aviso y dos orejas.
Santiago Gómez, (alternativa) saludo y silencio tras aviso.

Incidencias: El toro de la alternativa fue “Pipero” N°324 negro, acucharado, de 464 kilos. Emerson Pineda fue corneado en la pantorrilla derecha al parear al 6°. Terminado el festejo, Sebastián Castella salió a hombros por la puerta de San juan.   


viernes, 14 de febrero de 2014

MEDELLÍN / 7a DE ABONO FESTIVAL

Del Álamo triunfa en el festival

Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellīn, Colombia, II 14 2014

Foto: Jorge Arturo Día Reyes


A la mansedumbre del encierro se opuso la disposición de los siete toreros y el público; Del Álamo desoreja el mejor, Castella corta una con decoro, Bautista, Bolívar y Picazo saludan tras marrar con la espada.

Siete vistahermosas en Santacoloma, de cuya proverbial bravura no sacaron nada. Escasos de cuerna, raza, fuerza y además con algo de genio. Destacó el sexto, noble y brioso la mayor parte de la lidia, aunque cantó la gallina al final, yéndose a tablas. Sin embargo, el respetable, cabreado por el mal juego de todos sus antecesores, no perdonó la renuncia final y sancionó el arrastre con música de viento. El peor, indudablemente el cuarto, un marmolillo, requetemanso. Los demás fluctuaron entre esos dos extremos, aunque más cerca de este último.

Juan Bautista, Siete aseadas verónicas y media, y un quite al alimón con Castella por chicuelinas, más llamativo que lucido. La sosería boba del carialto aguó la faena, y el pinchazo y la espada en sitio fueron saludados.

Sebastián Castella, tiene a Medellín en el bolsillo. La flojera, distracción y ausencia de codicia del segundo, poco importaron a sus fans. Música y ole de principio a fin para su muleta derechista y su enhiesta figura, y para su estocada descentrada, oreja.

Javier Castaño, con un manso buscador que se le coló cuatro veces, bregó sin brillo y sin convicción. Resultando casi que opacado por la actuación semi bufa de su banderillero “El Popis”. Un estoque pasado, ineficaz y dos cruetazos, callaron a los contribuyentes.

Manuel libardo, el torero revelación de la temporada, se dio contra un imposible. Todo toro tiene su lidia, este no, huido primero y luego pegado, pegado al piso. Encima la espada falló cinco veces, provocando aviso. Ni modo.

Luis Bolívar, reapareció tras su escaramuza con el público hace veinte días. Nada de rencores. Un manso de bola en los dos primeros tercios, abucheado, es descubierto en el último por el caleño, que le dio tiempo, distancia y terrenos precisos para sacarle del fondo de su descastamiento tandas cortas y aplomadas por una y otra mano. Perdió la oreja con la tizona.

Juan Del Álamo, se llevó el menos malo, y lo mereció con entrega y decisión. Lanceo enjundioso, más que puro, de saludo y quite. Trapo adelante y pata quieta que ponen a trabajar la banda, el noble (no bravo) va y viene como que sí, como que no, y el redondo se hace circular de cara alta, lo que por acá es el non plus ultra. Se cae  el torero a merced, nada de nervios. La faena no tiene coherencia, el animalito se raja, el acero cae delantero, mas Usía saca los pañuelos de una, antes de la petición. Qué velocidad señor presidente, mis respetos.

Gabriel Picazo, llegó de último al cartel. Ganas y ganas, no más. Desde la cambiada de rodillas en los medios, hasta las tres capeínas finales, mostró su ambición y su porfía, no acompañadas de temple, ni estructura, quizá por el desespero de compensar lo que no tenía la res. Pero agradó a la mayoría y a los músicos. Pinchó, estoqueó adelante y descabelló dos veces, para un saludo afectuoso.

 El festival duró tres horas y media entre preámbulos religioso-sociales, paseíllo, faenas, e intermedios, que aquí son casi tan largos como ellas. Eso, más la falta de emoción lo hizo sentir largo, largo y a ratos pesado.

FICHA DEL FESTEJO
Viernes 14 de febrero 2014. Centro de espectáculos Macarena. Festival nocturno, 7° festejo de abono. Luna llena bajo techo. Un tercio de entrada. Siete reses de Vistahermosa muy cornicortas, descastadas y sosas todas pitadas en el arrastre.

Juan Bautista, saludo.
Castella, oreja.
Javier Castaño, silencio.
Manuel Libardo, silencio tras aviso.
Bolívar, saludo
Del Álamo, dos orejas
Gabriel Picazo, saludo.

Incidencias: Saludaron Carlos Rodríguez tras parera al 1° y 4°,  “Chiricuto” al 1° y “El Popis” al 3°.