sábado, 28 de febrero de 2015

BITÁCORA - MADRID

Madrid
Por “Barquerito” 28 de Febrero 2015

Uno de los conductores de la línea 19 –Legazpi/Plaza de Cataluña- es corredor de maratones. Cosas que se aprenden con solo saber oír. No hace falta escuchar siquiera. Se lo iba contando a un amigo. ¿Un pasajero? Un amigo pasajero. Un pasajero amigo. No es lo mismo. ¡No! Y que iba a correr la/el maratón de Madrid del 29 de marzo. ¿Para qué, por qué? Eso no lo dijo.

Y, sin embargo, era hombre de bien. La gente –los pasajeros- se resiste a pasar al fondo. “Al fondo hay sitio”. En serio. Todos quieren morir en primera línea de fuego. Vengan de donde vengan los tiros. No iba ni medio lleno el autobús, pero no se podía entrar por delante. Y entonces el corredor de maratón abrió la puerta de salida para los nuevos pasajeros. Bajamos casi todos en el cruce de Atocha-María Cristina. Corriendo.

Nadie mira el Museo Antropológico, que está ahí mismo. Parece un templo romano. Postizo. Al lado del Museo, donde el célebre Doctor Velasco trató en vano de demostrar la belleza de la muerte, se conserva en secreto el modesto laboratorio de histología de Ramón y Cajal, el gran sabio. Cajal. Todos los Cajales son aragoneses. La frente despejada, alopecias precoces, órbitas oculares pronunciadas, mandíbulas prominentes, aguileña nariz. Cromañones, artistas, soñadores.

El sombrerero de Palacio –fines del XIX, la Restauración en España- era un Cajal aragonés. Hacía sombreros a la Corte entera. Alfonso XII y Alfonso XIII. Al XIV no llegó.

No era tonto. Puso en la Carrera de San Jerónimo, entre las Cuatro Calles y Cedaceros  un taller de sombrerería, y ahí les tomó las medidas de la cabeza a todos los diputados de la época.  O épocas: porque entre 1870 y 1930  serían más de mil o dos mil o cinco mil los diputados. Habría que contarlos.

 Los sombreros entraron en declive entre la clase política a partir de la conferencia de Algeciras de 1904. Entre la clase política española. Los dos presidentes de Gobierno de España asesinados en sendos magnicidios –Canalejas en 1914 (¿) y Dato en 1920- murieron con el sombrero calado. Los sombreros de Cajal.

Este Cajal se hizo en la calle del Nuncio una casa modesta de tres plantas. Por estar cerca de Palacio y del Real. Por medrar. Y en una de las viviendas de Cajal llevo viviendo yo unos cuantos años. La vivienda en propiedad. Era una curtidoria. Un tal Morón el inquilino. Trabajaría para Cajal. Ahí vivo, aquí estoy.

El hijo de Morón era un gran melómano. El barrio, y la calle, estaban tranquilos entonces. Poca gente, silencio. Y Morón hijo abría por la tarde la ventana y nos regalaba auténticos conciertos. Él tocaba el clarinete. ¿Bien? Supongo. Discos: Brahms, Bartók. ¿En este patio de vecinos Brahms? Sí.

Para entrar en el Monumental a escuchar esta tarde el Réquiem de Verdi –la orquesta de la RTVE, dirección de Maestro Carlos Kalmar, el coro de la RTVE y cuatro solistas de alto nivel- había colas densas. ¿Promedio de edad? Casi cincuenta años. El Verdi fúnebre apenas se diferencia del trágico o del nacionalista. La música es una pasta fantástica, los coros sobrecogen. La cuerda, el viento. No tanto la percusión. Hay que escuchar.

El terremoto del pasado martes hizo temblar los cimientos de la casa de los Cajal sombrereros. Por la calle hay ratas. Cuando vine a vivir aquí, Y ahora: las primeras en detectar el terremoto. Salieron volando como mariposas rumbo al Teatro Real. Verdi vivió allí un tiempo. Con su sombrero de copa. De Cajal. Rasos negros de Aragón con banda violeta de seda y terciopelos del Pirineo. Y una escarapela verde de tafetán. La elegancia. La elegancia de los pinares, leí ayer en una guía Michelín del Rosellón (preparo un viaje a Narbona), y dije que qué acierto el del autor anónimo. El pino urbano. Elegantísimo.  

Son escenas de guerra. La 19 es la única línea de autobús que bordea las tapias del Parque del Retiro por la paralela baja. Por el alta, en cambio, son una decena. Solo una de ellas hace la baja, que es la bella: las fachadas francesas de AlfonsoXII, las traseras del Prado, los Jerónimos y el Botánico, el Observatorio, el cerrillo de San Blas, la Escuela de Ingenieros. La España ilustrada. Y el tiempo: la primavera.

sábado, 21 de febrero de 2015

VII PREMIO ABC

Miura
Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellín, Colombia, II 21 2015
 
El épico hierro ha sido premiado “Por su conservación de un legado centenario, con fidelidad a su concepto del toro bravo y el mérito añadido de haber vuelto a lidiar con éxito en la Feria de San Isidro”.

Foto: ABC
El Rey padre, Don Juan Carlos I ha entregado el VII premio ABC a la legendaria ganadería “podéis seguir contando con mi afición y mi apoyo a la Tauromaquia“.

Eduardo Miura lo recibió diciendo: “Es un honor, que hace usted no solo a nosotros, sino a toda la Tauromaquia presidiendo la entrega de este premio” y recordó que “la Casa Real siempre ha mostrado su apoyo y esperamos y deseamos que siga siendo así“. Además, reconoció a ABC su “valentía en defensa de una cultura ancestral en un tiempo en que ser taurino parece que debiera ser una vergüenza”.  

Catalina Luca de Tena presidenta del ABC destacó el compromiso del diario y de la corona con “Una fiesta de raíz tan española como es la Fiesta Nacional, sin la cual, como dijo Ortega, no puede entenderse lo que ha sido España desde finales del siglo XVIII”.

Semanas atrás, Miura también había recibido el premio de Los abonados a la Plaza de las Ventas de Madrid (Abovent), al mejor toro lidiado en esa plaza durante el año 2014, ”Zahonero”, 611 kilos, # 28, cinqueño, cárdeno bragado, 2º la tarde del 8 de junio (Ver).

No cabe duda que 2014 no solo fue un gran año para la divisa emblema de la verdad en el toreo, sino que los reconocimientos recibidos expresan una renovación del compromiso de la fiesta con ella.

miércoles, 18 de febrero de 2015

CAÑAVERALEJO BIEN CULTURAL


Cañaveralejo patrimonio cultural nacional
Por Jorge Arturo Díaz Reyes 18 de febrero 2015
Foto: Camilo Díaz www.cronicatoro.com

El Consejo de Estado de la República de Colombia, con ponencia del magistrado Germán Bula Escobar, ha confirmado que la Plaza de Toros de Cañaveralejo (íntegra) además de ser monumento nacional, es un bien de interés cultural de la Nación y parte del patrimonio cultural nacional. Calidad que le fue conferida desde 1995.

Con ello absuelve una duda jurídica del Consejo (ayuntamiento) de Cali sobre la venta parcial de sus terrenos, operación adelantada por la Sociedad Plaza de Toros de Cali S.A. En la misma providencia, recuerda el alto tribunal que es el Ministerio de la Cultura, responsable de velar por la integridad del patrimonio cultural nacional, quien debe pronunciarse sobre tal iniciativa.

El concepto del Consejo de Estado ha querido ser presentado como un triunfo por los beneficiarios y amigos de la venta de los terrenos de la plaza, que se llaman a sí mismos "todos los taurinos", pero que paradójicamente pugnan por despojar a la plaza de su condición de bien cultural, para continuar con la negociación. Los partidarios de conservar la integridad patrimonial de Cañaveralejo piensan lo contrario.

domingo, 15 de febrero de 2015

MEDELLÍN / 7ª ÚLTIMA DE TEMPORADA

Gutiérrez gana la final
Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellín, Colombia, II 14 2015

Vuelta para Morgante de Gutiérrez. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes 
Morgante de Ernesto Gutiérrez triunfa sin rival sobre una mansada de concurso. Castella, Libardo y Fandiño reciben de a oreja, cada una de diferente significado. Seis hierros: Achury Viejo, Santa Bárbara, Ernesto Gutiérrez, La Carolina, Fuentelapeña, El Paraíso.

Entre lidias e intermedios, la corrida duró tres horas. Mucho, aún para una buena, pero esta pareció de seis por la estulticia de casi todos los concursantes. Fue como una exposición para estudiosos de las diferentes antítesis del bravo. Desde la mansurronería vergonzante disfrazada con asperezas del primero, hasta las mansedumbres indignas del quinto y el sexto, pasando por la nobleza rajada del cuarto que obligó a una brega de atajamiento y captura permanente. Para no hablar del segundo bis  que dobló, se echó, escarbo y se fue a tablas antes de ser aplaudido en el arrastre.

Ante tan incompetente competencia el tercero se impuso sin ambages. Y no fue por la pinta, no señor, pues feo era; zancudo, cariavacado, lomillano, cornivuelto, con sus 528 kilos mal repartidos. Tampoco necesitó para ganar ser un dechado de fiereza, no más con la clase propia de su sangre murubeña le basto para brillar en una faena bien oficiada que con su intensidad le hizo lucir hasta mejor de lo que era.

La realizó Fandiño, cargándole a la Verónica de salida. Bien. Tomó dos varas de largo y atacó entusiasta en quites alternados, replicados y picados con Castella. En el que ambos matadores midieron sus chicuelinas, tafalleras, miguelinas y orticinas. Fue tanto el encono, que Ivan siendo arrollado en el suyo lo repitió igual pero con mayor exposición. Momento cumbre de la tarde. Luego, "Chiricuto" y "Granerito" se asomaron entre las púas ejecutando uno de los tercios más emotivos de la temporada y saludando. La plaza feliz. Las tandas diestras veraces, enjundiosas y acompañadas por la banda parecieron sólo un prólogo cuando alumbraron los naturales. Primero cinco y el forzado y luego tres, lentos, largos, redondos, encadenados, rematados, con las plantas clavadas que le dieron al conjuntó aval de obra mayor. Como ya no se podía subir se bajó un poco sin que la escándalera cediera. Las manoletinas no fueron gran cosa, hubo un pinchazo y a continuación una estocada letal. Peticion fuerte de dos orejas y Usía concede una pero también la vuelta exagerada para el toro desmereciendo la faena y dándole un golpe de mano al jurado.

Sebastián Castella, mimado de la plaza, inició con displicencia despectiva y hasta riñendo con los espectadores cuando pasaba trabajos para matar. Quiso conciliar con el  huido cuarto que le obligó a un más que largo esfuerzo para retenerlo. Soso todo, pero el amor es ciego y cuando el toro se iba por un lado y él por el otro Unos pedían música y otros gritaban ¡Torero! ¡Toreo! Qué cosa. Dejó un espadazo parcial tendido y querían las dos, pero el palco dijo una.

Manuel Libardo, hizo una de las cosas más bonitas de la corrida. Tres verónicas y una revolera, que fueron como una pequeña y delicada joya. De adelante atrás, tan despaciosas y delineadas, tan compuesta la figura y tan bien tomadas por el santabárbara jabonero que cuando segundos después este se lesionó, la sensación de que algo que podía ser ya no sería duplicó el pesar. Al carolino sustituto le anduvo pausado y con aseo hasta que lo  liquidó con fierrazo caído y delantero premiado con oreja.

Al vencer en este concurso, la ganadería de Ernesto Gutiérrez confirma su primacía en la temporada. Los encierros (cuatro) que corrió en Cali, Manizales y Medellín pavonearon en triunfo su nobleza y fondo  como señales de identidad y preferencia de públicos y toreros. Morgante hoy no hizo sino refrendarlo.

FICHA DEL FESTEJO
Sábado 14 de febrero 2015. Centro de Espectáculos Macarena. de temporada. Sol bajo techo. Mitad del aforo habilitado. Seís toros de: Achury Viejo, Santa Bárbara, Ernesto Gutiérrez, La Carolina, Fuentelapeña, El Paraíso. Cada uno en el tipo de su divisa, mansos en diferentes versiones, excepto el 3o, de Gutiérrez al cual se le dio vuelta al ruedo. El de Santa Bárbara, lesionado, fue cambiado por en reserva de La Carolina que no concursó pero fue aplaudido.

Sebastian Castella, silencio y oreja.
Manuel Libardo, oreja y silencio.
Iván Fandiño, oreja y silencio.

Incidencias: Saludaron "Chiricuto" y "Granerito", tras parear al 3°. El 2o de Santa Bárbara fue cambiado por el reserva de La Carolina.

sábado, 14 de febrero de 2015

MEDELLÍN / 6ª DE TEMPORADA

Santa Bárbara gana
Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellín, Colombia, II 13 2015
 

El Cid con "Escritor" el 5°. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes



Serio por fuera y por dentro, el encierro mejor presentado de la temporada colombiana, exige la terna. El Cid pincha dos faenas, Urdiales pasa inédito y Guerrita se traga el garbanzo negro.

Corrida bien rematada la que trajo el capitán Barbero. Astifina, criada, musculosa, con poder, presta en varas y nada dócil. Vinieron a no dejarse ganar la pelea, y a largos trechos lo hicieron, así terminaran todos muertos de mala manera. Vendieron cara la vida, oponiendo dignos grados de dificultad. Había que poderles. He ahí el problema, y he ahí la razón de ser del toreo. El primero, “Manchego”, de 5 años y medio, un castaño retinto coronado con una par agujas fue ovacionado de salida y arrastre, como dos más de sus hermanos. Dueño del terreno, tumbó dos veces a Rafael Torres y no admitió gobierno alguno. Pregonó lo que vendría después. Contrastó el sexto, de menos cuajo, manso, bronco e incierto que se ganó bien las banderillas negras. De resto, un lujo para el medio. Lo importante es que halla toro, lo demás viene por añadidura.

Diego Urdiales, inédito con capa y espada, habría quedado igual con la muleta de no haber sido por las tres tandas iniciales al cuarto. Dos derechas y una de naturales, en las cuales destellaron las cualidades que le han ganado respeto. Su vocación de pureza, cite, embroque, vaciado, colocación y ligazón. Fue poco, duró menos, pero ahí quedó eso. Suficiente para quienes lo despidieron al final con ovación de triunfador, e insuficiente para los menos que protestaron. Había salido del aprieto en que los puso el gran primero con estocada delantera y descabello, y del otro con dos pinchazos y tres golpes de cruceta sin estocada.

Hacía tiempo yo no veía tan bien a El Cid, en Colombia, digo. Quizá porque tampoco lo había visto con tanto toro aquí. Las figuras no aceptan esto por acá. ¿Lo vamos a negar? Sin embargo no lo acusó. Le importó un pito. Bueno, sabemos quien es él. Cómo se ha hecho. Mejor, con lo que se ha hecho. Gustoso con el capote. Verónicas parando, y delantales quitando. Airosas revoleras y medias rematando. Y qué vamos a decir de la clásica muleta de Don Manuel. Por una mano y por la otra, planchada y rítmica, dibujada y ceremoniosa, mandona y suave con ambos toros, encendiendo los ánimos. Pero también, tal vez por el ansia de triunfo, las dos veces impaciente y atropellada en el final cuando las embestidas perdieron secuencia y claridad. Las del uno, quizá quebrantado por la voltereta sufrida tras clavar los pitones en el suelo y las del otro rendido a tablas por una sobredosis de palo y capote en los primeros tercios. Aun así el aplauso no le abandonó y de no haber fallado con la espada, tres veces al segundo y dos con aviso al cuarto, le hubiesen dado pelo.

Guerrita Chico, evidenció demasiado respeto al tercero que con una casta bronca no le dio tregua, batiéndolo en toda la línea. Sonaron pitos que no pasaron a mayores pues el no sometido se tiró al suelo con un pinchazo. El sexto se escupió del peto, descaradamente rebrincando. Le clavaron solo dos pares de negras porque materialmente no aceptó el tercero. La porfía riesgosa del caleño frente a las oleadas y huidas resultó infructuosa pero entendida y agradecida. Tanto que ni le reprocharon el bajonazo de comisaría con que lo liquidó.      

Pobre asistencia para una corrida de toros de las que pocas veces vemos por estos ruedos, la cual mereció ser mejor muerta por El Cid, y mejor toreada por Urdiales y Guerrita. ¿Qué armada, poderosa y dura? ¡Hombre! Sí. Pero precisamente ahí es que está la gracia.

FICHA DEL FESTEJO
Viernes 13 de febrero 2015. Centro de Espectáculos Macarena. de temporada. Noche fresca bajo techo. Mitad del aforo habilitado. Seís toros de Santa Bárabara, muy bien presentados, astifinos, con lámina, y enrazados. Aplaudidos de salida los tres primeros, de arrastre 1°, 2° y 4°. manso el 6° condenado a banderillas negras.

Diego Urdiales, silencio y palmas.
El Cid, saludo y saludo tras aviso.
Guerrita Chico, silencio y palmas.

Incidencias: Saludaron, Ricardo Santana y Héctor Fabio Giraldo tras parear al 3° y Carlos Garrido tras parear al 4°.

domingo, 8 de febrero de 2015

MEDELLÍN / 5ª DE TEMPORADA

Adiós Carolina
Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellín, Colombia, II 7 2015

Último toro lidiado por La Carolina en La Macarena. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes
Perera corta la única oreja, Talavante deja un toro vivo y se va para el aeropuerto, Castella Se hace ovacionar, Vargas silenciar y La Carolina se despide larga y lánguidamente.  

El hierro paisa, casi un emblema de la plaza, lidió por última vez en La Macarena sin anuncio previo. No fue necesario, varios eventos lo confirmaron: El sentimiento general de pérdida. Una pancarta en lo alto del tendido, que al final bajó al ruedo, agradeciendo los 34 años de la divisa. La ovación al ganadero Santiago Uribe después del paseíllo y los abrazados brindis que le hicieron Talavante y Castella.

Todo parecía querer convertir la corrida en un adiós triunfal. Todo, menos los toros, pese a que el público extendió la nostalgia hasta la sobrevaloración del juego y las faenas, logrando vuelta excesiva para el cuarto y aplaudiendo de más la noble sosería de los dos primeros.

Y no fue que carecieran de virtudes, no. Buenosmozos, en el tipo  de la casa, parejos excepto el anovillado primero, tuvieron buenos comienzos, atacando de largo, tragando el monopuyazo, la mayoría fijos en los engaños, repitiendo sin trampa.

Sólo les faltó lo principal, raza y emoción. Iban sin codicia, sin fiereza, sin entregarse humillados, sin contagiar ese brío que no tenían y renunciando pronto. Tal ñoñería embotó el entusiasmo e hizo que los fáciles oles y la música sonarán incoherentes. Algunos amagaron rajarse mientras que otros como el sexto y el octavo se rajaron del todo. Eso dio a la larga tarde una tesitura simplona. Pero seamos justos, de haber estado la cuarteta coletuda más empeñada en aprovechar lo positivo, suplir lo negativo y atinar con el acero. El encierro y la corrida hubiesen tenido mucho mejor destino.  

El momento más lucido vino antes del cierre cuando Sebastián Castella, se atornilló en los medios y ligó tres cortas pero impolutas tandas derechas a "Sirviente", el séptimo, que las tomó con dulzura pero luego se congeló dando pábulo a la encimada y estéril porfía del francés. Un pinchazo y estocada caída no sumaron tanto como para que Usía tragara la regalona petición de pelo, prefiriendo dignamente afrontar la bronca. Al tardo tercero, Sebastián le dio trapo sin sacarle brillo y espada sin hacerle diana, sin embargo lo saludaron. Es que lo quieren mucho.

Miguel Ángel Perera, ni la sombra del arrasador mandón de Madrid y el resto del mundo en el 2014. Sin embargo, con sus reminiscencias del ojedismo, quietud y ligazón en corto hizo ver mejor de lo que era la descafeinada fijeza del cuarto colocando la parroquia en estado orejeril agudo. Tanto, que obviando el pincho y la estocada pasada le dieron la única del festejo y al arrastre una vuelta loca. Con el tardío octavo, para qué hablamos, desde fuera de cacho, pico, displicencia y media estocada delantera.

Alejandro Talavante, fue otro que no refrendó pergaminos. Cierto, su lote no transmitía pero él menos. Corrió el turno porque tenía afán de irse y luego con un pegapasismo indigno de su vitola un pinchazo, un descabello y un aviso, salió del primero. Y la cristiana grey, que había pagado $ 144.000.00 (55 Euros) por la localidad más barata, le puso la otra mejilla saludándolo ¿Ah? 

Lo del adelantado quinto fue peor. Vulgaridad inexpresiva, espada tendida y atravesada, saliéndose de la suerte, cuatro desarmes, descabellos fallidos, tres avisos, y toro vivo a los corrales, enlazado porque en la plaza, además de alguacilillo tampoco hay cabestros, y lo increíble, cuando el torero partió plaza para irse faltando aun tres lidias, lo despidió una ovación de pie, la cual ni miró. ¡Hágame el favor! 

El cucuteño Sebastián Vargas, en dos bregas intermitentes y pueblerinas alegró con su acertado tercio de banderillas al segundo. De resto, a dúo con la noblota insipidez de sus toros repartió su atención entre estos y los tendidos que terminaron ignorándolo ambas veces. En la primera prefirieron saludar a su picador William Torres por una vara correcta, y en la segunda, no le dijeron ni mú. 

La empresa apostó por un cartel de postín. Ocho toros paisanos, motivo, figuras, concurrencia solvente, delegaciones y peñas de otras ciudades, expectación, y al final, como tantas veces ocurre. Frustración.

FICHA DEL FESTEJO
Sábado 7 de febrero 2015. Centro de Espectáculos Macarena. de temporada. Lluvia bajo techo. Tres cuartos del aforo habilitado. Ocho toros de La Carolina, bien presentados, nobles y sosos aplaudidos 1º y 2o, vuelta para el 4º, pitado el resto.

Sebastián Vargas, silencio y silencio.
Sebastián Castela, saludo y vuelta.
Miguel Ángel Perera, oreja y silencio.
Alejandro Talavante, palmas tras aviso y ovación tras tres avisos.

Incidencias: Saludaron, el picador William Torres, por la vara del 2º, Alex Benavidez y Ricardo Santana tras parear al 3° y “Chiricuto” y Carlos Garrido tras parear al octavo. Alejandro Talavante, (motivo viaje),  corrió turno y abandonó la plaza tras la lidia del quinto.

viernes, 6 de febrero de 2015

MEDELLÍN 4ª DE TEMORADA


Fandiño a hombros
Jorge Arturo Díaz Reyes, Medellín, Colombia, II 6 2015


Fandiño con las dos orejas de "Campesino" el segundo Achury. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes
Iván se faja con un bravucón de respetable catadura y salva la noche. Ventura recibe una oreja del mejor. Ritter carga con lo peor. Los rochas impactaron de salida y luego desilusionaron.

Corrida con armamento de largo alcance. Seria, bien criada, musculosa, no gorda la de Achury Viejo. Cinco fueron aplaudidos de salida. No es lo común en Colombia. Daba pena ver esas tremendas perchas desmochadas para rejones. En las puntas está la emoción de la fiesta. Esa es la gracia. Pero el bizarro empaque no contenía bravura. Distraídos de comienzos, parados y entablerados de finales hubiesen tirado la noche a la basura de no ser por la bravuconería bien aprovechada del segundo y el celo del menos ofensivo cuarto bis que persiguió codicioso las cabalgaduras.

Iván Fandiño, ganó terreno de tablas a medios cargando a la verónica y rematando airoso con media y revolera. Le gustó el astifino y no dejó que Torres le metiera las cuerdas. Martín y Santana hicieron los honores en el segundo tercio saludando, y el vizcaíno tras brindar al ganadero Santiago Uribe, se plantó en los medios, citó de largo y cambió seis veces ligadas, tres por el pecho, tres por la espalda. De una la parroquia y la murga se le pegaron.

Dos tandas por la derecha, de quietud, templanza y ligazón, alumbradas por un farol antes de los naturales en racimos de a cinco y seis con sus forzados. Emotivos pues aunque el toro no araba con el morro, si repetía y hallaba siempre muleta decidida. Cuando las acometidas ralearon la noria con la mano en los hijares y cuatro molinetes en ráfaga pusieron más leña en el fogón. Un volapié leal fulminó como un rayo, pese a la espada desprendida. Las orejas y la vuelta con todo. El quinto fue malo, dobló tres veces tras el pincho y se le apuntilló sin estoquear.

Diego Ventura, cabalgó a Demonio, Oro, Toronjo, Cigarrera, Conde, Morante y al público que con solo verle asomar al paseíllo le cantó su incondicional idolatría, la cual no cejó ni por lo parado y entablerado del primero, que obligó a un baile sin pareja, ni por los cinco pinchazos y el resbalón, ni por el saludo que curiosamente no le pidieron.

Con el seguidor cuarto bis, recibido a portagayola garrocha en mano, tuvieron más motivos, pero tampoco los necesitaban, siguieron jaleando igual, excepto por los mordiscos de Morante que marcaron el paroxismo y los molinillos banderilleros de Toronjo que también elevaron el vatiaje, no disminuido por el bajonazo para el cual pidieron duro las dos orejas obteniendo solo la mitad.   

Sebastián Ritter, no pudo mostrar su capote, y apenas atisbos derechos de la muleta. Sus dos mansobroncos, inciertos, defensivos y refugiados no le dieron oportunidad. Bregó sin esperanza frente a las puás con un riesgo sin premio. Al tercero le puso una estocada en la cisa del chaleco y al sexto le pinchó dos veces, le clavó media espada y le descabelló.

Lo primero que se le pide  un ganadero es que eche toro, ya lo demás viene por añadidura. En ese sentido el encierro cumplió la parte fundamental del contrato, pero dejó el resto pendiente.    

FICHA DEL FESTEJO
Viernes 6, febrero 2015. Centro de Espectáculos Macarena. de temporada. Noche fresca bajo techo. Tres cuartos de la mitad habilitada. Seis toros de Achury Viejo (Parladé), bien presentados y armados, aplaudidos de salida 1o, 2o, 3o y 5o, pero mansos, excepto el 4o bis.

Diego Ventura, saludo y oreja.
Iván Fandiño, dos orejas y silencio.
Sebastián Ritter, silencio y silencio.

Incidencias: Saludaron Manuel Martín y Ricardo Santana tras parear a 2° y “Chiricuto” y Ricardo Santana tras parear al quinto. Al final Iván Fandiño salió a hombros por la Puerta de San Juan.



miércoles, 4 de febrero de 2015

LA CORTE DE NUEVO A FAVOR DE LA FIESTA

Petro pierde y trina

Por Jorge Arturo Díaz Reyes 4 de febrero del 2015

Plaza de Santa María. Febrero 13 de 2011. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes
La Corte Constitucional de Colombia, rechaza por mayoría el recurso interpuesto por el alcalde de Bogotá contra la decisión de reintegrar la plaza de Santa María a la fiesta de los toros.
Gustavo Petro quien había prometido renunciar antes que reabrir la plaza de toros, al conocer hoy la nueva sentencia adversa se despachó con un Twitter insultante:
 
"Por un voto se mantiene aun una barbarie: divertirse con la muerte de un animal". La votación quedó 5 a 4.   
El antitaurino y procaz funcionario público, alegaba que la Corte al proteger “el derecho a la libre expresión artística” de los toreros y aficionados, había incurrido en  una “errada interpretación de la jurisprudencia de la propia Corte, en el momento de garantizar el derecho de los animales”. Supuesto derecho del cual se ha hecho representante sin solicitud ni autorización de los representados.

Hoy, las palabras del altísimo tribunal han sido: “Restituir de manera inmediata La Santamaría como plaza de toros permanente para la realización de espectáculos taurinos y la preservación de la cultura taurina, sin prejuicio de otras destinaciones culturales y recreativas que alteren su destinación principal”

“Sería traicionar mis principios” había dicho meses atrás frente a la huelga de hambre de los novilleros. Este nuevo fallo en contra le plantea preguntas de urgente respuesta:  ¿Se acogerá por fin a la justicia? ¿Renunciará? ¿Desacatará la Corte? ¿Sacará otra carta de su inagotable manga? ¿Cuál?